
Fotografiar a Carla, la diseñadora detrás de Zarita, fue un viaje a la imaginación y a los recuerdos de infancia. En su taller, rodeada de hilos, textiles y decoraciones vintage, descubrí el mundo que ha creado con tanta dedicación, cada rincón parece susurrar historias, y guarda la magia de una infancia que sigue celebrando en su vida y en su trabajo.
En esta sesión nos sumergimos en el acto de jugar, armamos una pequeña casa de muñecas, la decoramos con toques personales que definen su estilo y como toque final, una foto de Carla cuando niña. La esencia de esta experiencia y de las fotografías es un recordatorio de que aún llevamos dentro a esa niña curiosa y creativa, que nunca deja de inspirarse.
Estas imágenes reflejan el mundo creativo de Zarita: un espacio donde cada creación, celebra el juego, la memoria y el amor por el detalle.







